23.4.08

Boxer o slip (un post que hace bulto)

La civilización y la cultura han dejado para las mujeres el arte de la ornamentación. Bajo las cremas y los afeites, tras los abalorios, cintas y encajes, gracias a los bieses, evasés, colores, adherencias o flojedades, muchas imperfecciones se disimulan (al menos para una primera impresión impactante, luego habrá que recurrir a las habilidades personales o a la piedad de la penumbra).
Del lado austero de la existencia está el género masculino. Condenados a los pantalones, las camisas y las remeras; sin mucho que hacer con su cabello (en el caso en que lo conserven), con un panorama limitado en cuanto a zapatos, abrigos y otras guarniciones, los hombres se manejan (así en lo interno como en lo externo) con un esquema binario. Y la ropa interior no escapa a esta matriz.
Evitando la pantanosa lógica de la satisfacción del deseo femenino –que responde a ciclos hormonales que jamás dibujan una constante–, el dilema es ¿boxer o slip?
¿Liberada sugerencia o presumida ostentación? ¿Fresco o apelmazado?
El tema es que, así como no cualquier mujer puede hacerle frente –o dorso– a un hilo dental, no cualquier hombre vuelve del underwear mal llevado. En todo caso, para el momento de elegir qué ponerse, ahí va una lista de leyes, postulados y principios.

1. Ley de comparación relativa de los volúmenes (conocida como "ley de la sopa fría"). Expresémoslo así: el Monte Blanco al lado del Everest es pequeño. A mayor volumen abdominal se produce una percepción óptica de significativa disminución de los volúmenes circundantes. No importa la dimensión real de lo que la prenda oculta, el slip está fuertemente desaconsejado para abdómenes prominentes (cadena asociativa: dohyo->mawashi->sumo).

2. Reformulación de las leyes newtonianas de movimiento (conocida como "¿ahora entendés el poder del push-up?"). Involucra la Ley de Gravitación Universal y el Principio de Acción y Reacción (1ª Ley de Newton)
de la siguiente manera:
a. Todo cuerpo de masa invariante tiende a responder al campo gravitatorio según una constante G (no confundir con el punto G que no es una constante). En buen romance: todo tiende a caer. Sí, eso también.

b. A toda acción corresponde una reacción de igual intensidad y signo contrario. Empíricamente, slip aprieta, contenido resalta.

3. Postulado de la tabla de lavar (conocido como "ponete lo que quieras pero sacate todo urgente"). Sólo aplicable a portadores de abdomen marcadito. ¿Hace falta otra explicación?

4. Axioma del calzón de seda (conocido como "axioma de Erasure"). Y es claramente un axioma porque no requiere demostración. Suavecito, suavecito.

5. Principio del calzón abandonado (conocido como "si me paspo, me la banco"). Aplicable solamente a aquellos que han eludido los efectos de la reformulación de las leyes newtonianas.

6. Ley de elasticidad de Hooke (conocida como "ley de Lycra®"). Originalmente concebida para el estiramiento longitudinal, esta ley postula que la deformación de un material elástico es directamente proporcional a la fuerza aplicada.


Como siempre hay una excepción para toda regla, sólo se registra un caso en el cual la elección del underwear es indistinta porque, a la hora de definir las características diferenciales de este hombre, todas las leyes precedentes son irrelevantes dado que sus atributos lo colocan en una categoría particular que responde al Principio de dominación femenina (vulgarmente conocido como "principio del sí, querida"). Y, obvio, ese tipo, use boxer o use slip, es un calzonudo.

6 comentarios:

Cleo dijo...

Iba a aprovechar que me diste pie, para hacer una queja larga larga acerca de los gordos culo caido (como el que vive conmigo) y demás yerbas, por el sólo hecho de que sería gratificante quejarme al respecto. Pero de pronto una visión maravillosa acudió a mi mente: en el mundo no hay nada más lindo que las páginas de calzoncillos de los folletos de Avon, que hermosor, sra.!!! Los folletos de los otros cosméticos son flacuchentos, pero los de Avon hacen que una recupere la fe: en el mundo quedan músculos, aunque una no los tenga a mano...

juana dijo...

Si me das a elegir, prefiero que su inteligencia ande desnuda por ahí, sin ninguna prenda que la enmascare.

Con respecto si prefiero slip o boxers caminantes? quiero boxers, y si el que esta dentro se parece a Hugh Grant, en Notting Hills mejor, y si me canta SHE, le hago mimos en la pancita.

Chancha dijo...

Si llego a ver un hombre en slip me largo a llorar.

Faco dijo...

Llamenmé traidor de género, pero no veo razón lógica y justificable alguna para que un hombre use slip. Para hacer deporte, la calza es siempre mejor. Para vestir, de nuevo, boxer. Ni siquiera uso para andar por la casa (au natural, para ser claros) ni para crotear. No tiene razón de ser.

Dicho esto, he postulado sobre el Principio de Dominación Femenina que hay hombres que se casan cuando se les acaban los calzoncillos limpios y la madre ya ha fallecido. Por ende nos volvemos verdaderamente independientes (para hablar de un machismo bien entendido como liberación del yugo matriarcal) cuando nos comemos la vergüenza para entrar a Dufour (o sección "Uomo" de CaroCuore, para los valientes) y nos compramos nuestros propios undies. Lo he hecho y es indescriptiblemente satisfactorio.

Y termino acá porque seguir es ostentar. Pero me cagué de risa, muy bueno.

B&R dijo...

¡Ay que bueno!, por cierto estoy de acuerdo con FACO. Pero hay madres previsoras y a pesar de casarte te siguen comprando calzoncillos. A lo mejor es una forma sibilina de dominación materna.

fernando dijo...

que pocas cosas tienen para pensar ....a que poco se tienen que dedicar para que tan vano debate salga de sus cabezas......ni siquiera es gracioso....